A lo largo de la vida pasamos por tantas etapas como colores existen: ese negro del que a veces parece imposible salir, grises neutros, rojos pasión... Y todos ellos con sus millones de matices que se empeñan en poblar nuestras vidas con la misma base cromática que parece nunca cambiar. Pero cuando esta varía... ¡ay cuando cambiamos de color! ¡Pero qué bien se está en el azul claro! Quiero quedarme aquí, con el amarillo del sol reflejado en mi cara, rodeado de un cielo azul despejado, entre las nubes blancas que nos rodean, entre las nubes... de tu pelo...

1 comentario:
Ahí si que estamos agustito... tú y yo! :)
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